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Dolores Secretos de María Santísima

DOLORES SECRETOS DE NUESTRA SEÑORA 
REVELADOS EN SUS APARICIONES DE JACAREÍ


Nuestra Señora reveló en las Apariciones de Jacareí algunos de Sus Dolores Secretos, o sea, aquellos que no están contenidos en las Sagradas Escrituras pero que realmente sucedieron. Estaremos por lo tanto, exponiendo estas Meditaciones para que podamos meditarlos y amar más a Nuestra Madre Santísima que es Dignísima de ser amada y alabada por todas las Generaciones.

Nuestra Madre dijo al vidente Marcos, que hasta el final de su vida le irá revelando Sus Dolores Secretos para dar a conocer al mundo, sin embargo nunca dijo la cantidad de Dolores que ha sufrido.

Día 05/08/2001
Mensaje de Nuestro Señor Jesucristo


“Amados hijos, yo vengo hoy para alabar y bendecir a Aquella que es el Suspiro de los Santos, que es la Delicia de los Ángeles y que fue el Encanto de la Trinidad. Oh hijos Míos, Mi Sagrado Corazón en el exceso de Mi Divina Misericordia, creó la mayor obra. Obra Prima de Su Poder, Mi Amable Madre. Sí, María, Mi Madre Santísima es Obra Magna, máxima de Mi Poder.
Bienaventurados aquellos que aman a Mi Madre Santísima, porque ellos serán amados por DIOS.
Bienaventurados los que consuelan a Mi Madre Santísima porque serán consolados por Mí.
Bienaventurados los que sirven a Mi Madre Santísima porque Yo, el Buen Pastor, todo les concederé de Mi Corazón.
Bienaventurados los que cercan de amor a Mi Madre Santísima porque serán cercados por los Ángeles en la Gloria del Cielo.
Bienaventurados los que veneran los Dolores de Mi Madre Santísima porque serán consolados por Mí y por Ella en sus Dolores.
Bienaventurados los que contemplan y enjugan las Lágrimas Benditas de Mi Madre Santísima, porque Nosotros hemos de enjugarles sus lágrimas.
Bienaventurados los que aman, honran y defienden a Mi Madre Santísima porque por Ella serán amados, honrados, estimados y defendidos en la hora de la muerte de sus enemigos infernales y en la hora del juicio delante de Mi Justicia.
Bienaventurados los que sirven a Mi Madre como esclavos humildes e hijos llenos de amor, porque habrán de reinar, exultar y alegrarse con Ella en el Cielo.
Bienaventurados los que tornan conocida a Mi Madre por toda la tierra, porque ellos se tornarán conocidos por Ella delante de todos los Ángeles de Mi Padre.
Bienaventurados los que testimonian los pedidos y los Mensajes de Mi Madre en la tierra, porque entonces, todos sus deseos serán satisfechos en el Cielo.
Bienaventurados los que conquistan y dan la tierra a Mi Madre, porque Ella les conquistará y les dará el Cielo.
Bienaventurados los que consumen sus fuerzas y sus vidas por Mi Madre, porque ellos habrán de descansar para siempre en Sus Brazos en el Cielo.
Favorezco con mil favores al día a aquellos que aman a Mi Madre, pero ¡Ay! de los que desprecian a Mi Madre, serán como leña quemando en el fuego ardiente.
¡Ay! de aquellos que rechazan a Mi Madre porque ellos por Dios también son rechazados.
¡Ay! de aquellos que difaman a Mi Madre, porque delante de Mis Ángeles serán también difamados, o sea, tenidos como malditos.
¡Ay! de aquellos que pisan en Mi Madre, porque ellos debajo de los pies de los demonios también serán pisados en el infierno.
¡Ay! de aquellos que persiguen, que atacan y martirizan a Mi Madre, porque en el fuego del infierno serán martirizados y atormentados noche y día.
¡Ay! de aquellos que se rebelan y se ponen contra Mi Madre, porque cuando Mi justa cólera se levante contra ellos, no habrá la única Abogada, la única Intercesora que podría haber: Mi Madre en favor de ellos.
¡Ay! de aquellos que odiaren a Mi Madre, porque de Mí también serán detestados.
Yo Soy generoso e incansable en dar y conceder a aquellos que aman a Mi Madre, pero Soy rígido, justo y terrible contra aquellos que odian a Mi Madre, que entristecen a Mi Madre y que no dan oídos a la voz de Sus súplicas.
Hijos Míos, Ella es el tesoro de los tesoros, la riqueza de las riquezas, la maravilla de las maravillas, el bien de los bienes, la dádiva de las dádivas y la gracia de las gracias. Recíbanla en sus corazones, ámenla, hagan lo que Ella les dice en Sus Mensajes y tendrán un tesoro en el Cielo, un tesoro escondido en Mi Sagrado Corazón y en el Inmaculado Corazón de Ella. Hoy, en el día en que Mi Madre nació para ustedes como una señal de salvación, como aurora de la redención, como señal triunfante de Mi Amor sobre el mal, Yo a todos ustedes bendigo. ”

Después de este Mensaje de Nuestro Señor Jesucristo, meditemos ahora algunos de los Dolores Secretos de Nuestra Madre Santísima reveladas en Sus Santísimas Apariciones en Jacareí:

1º Dolor Secreto de Nuestra Señora, 08/07/1999:


“Mi Hijo, un día cuando aún estábamos en Belén, estaba acurrucando al Niño Jesús en Mis Brazos cuando al mirar su carita rosada y linda, vi un rostro todo ensangrentado, hinchado y desfigurado. Me asusté con aquella asustadora e inesperada visión, pero he aquí que la voz de Mi Hijo Jesús se hizo oír:
“Mi Madre tan querida, he aquí lo que los hombres me harán. Así quedaré durante Mi Pasión. El Padre quiere así, hágase Su Voluntad. Sufriré mucho, seré llevado a muerte. Mi tan querida Madre ¿Deseas sufrir Conmigo y llevar Conmigo los pecados de toda la humanidad, para que esta se salve?"
En perfecta unión con Él, respondí una vez más Mi “Sí”. Él Me miró con amor y de repente, aquella visión desapareció y lo vi nuevamente pequeñito en Mis brazos. Lágrimas copiosas bajaban de Mis Ojos Maternos mientras Me ofrecía con Él al Padre por la salvación de todos ustedes. Cuando eso sucedió, Jesús tenía apenas 15 días de vida. Mi Hijo, escribe esto y más tarde, divulgue a todo el mundo.”

2º Dolor Secreto de Nuestra Señora




"Cuando Jesús aún era un recién nacido, un día fui a cambiarle las ropitas, súbitamente vi en sus manitas y piecitos heridas profundas de las cuales salían mucha sangre. Miré en su lado y también salía mucha sangre de una gran llaga, comencé a llorar y pedí al Padre Eterno que no le quitase la vida. El Señor Me reveló en aquel momento lo cuanto Mi Hijo tendría que sufrir y lo cuanto sus llagas habrían de salvar a las almas. Renové Mi “Sí”, ofreciendo con amor toda Mi vida, para que el Señor hiciese lo que le pareciese bien, entonces, Mi Hijo se tornó bello y radiante nuevamente. El dolor no dejó más Mi Corazón."

3º Dolor Secreto de Nuestra Señora

El niño Gestas escucha la profecía de San Simeón
y movido por Satanás corre a contar a Herodes por medio de su padre.

“Mi hijo, escribe, después de la presentación de Jesús en el Templo, San José y Yo quedamos en Jerusalén todavía algunos días para hacer un novena de oraciones y visitas al Templo. Estábamos hospedados en la casa de una buena mujer que mucho nos ayudaba con lo que podía.
Los días de aquella novena corrían serenos y tranquilos, sin embargo, Lucifer sabiendo de lo que  pasaba en el templo durante la presentación, y todo lo que Simeón y Ana dijeron con respecto de Mi Divino Hijo y de Mí, procuró nuevamente por todos los medios descubrir si él era realmente el Hijo de DIOS y cuales los misterios que lo envolvían. Por causa de eso él se sirvió de un niño que había estado en el Templo y había oído todo lo cuanto Simeón y la profetiza Ana había dicho al respecto de Mi Divino Hijo y de Mí.
Este niño se llamaba Gestas. Satanás insufló en el alma de él un odio mortal contra Mi Hijo y contra Mí porque era malo de mala voluntad y malas costumbres. Desde pequeño practicaba la maldad para con los otros y no sentía el mínimo remordimiento o contrición del Corazón. Movido entonces por el demonio, fue al Templo y nos encontró en el momento que allá llegábamos y nos dijo que sabía que Nosotros éramos los Padres del niño que Herodes ya procuraba furioso por haber sido engañado por los Magos y que sólo Mi Divino Hijo podría ser el futuro Rey que amenazaba el trono de Herodes después de todo que oyó al respecto de la boca de Simeón y Ana. Y entonces, mirándonos fijamente, dijo que contaría a su padre que era un hombre muy allegado al Rey y muy respetado en la ciudad y que por su vez, relataría todo a Herodes desde las palabras de Simeón y Ana como por donde andábamos.
El Corazón de Mi Divino Hijo que todo veía y sabía, latió violentamente de dolor, sobre todo por saber que aquel niño desde pequeño, ya era ministro de la maldad, sería uno de aquellos ladrones que serían crucificados con él y que al contrario de Dinas no lo confesaría por su DIOS y Señor y que moriría blasfemando contra él, se condenaría y tornaría inútil para sí los méritos de la pasión y muerte de Mi Divino Hijo. ¡Qué decir entonces de Mi Doloroso Corazón de Madre y del Amantísimo Corazón de San José. En aquel momento, una agudísima espada de Dolor traspasó Nuestros Corazones por ver a Nuestro Divino Tesoro tan odiado, perseguido y rechazado desde tan pequeño y habiendo llegado hace tan poco tiempo a este mundo.
Fue como si fuésemos sumergidos en un mar amarguísimo de Dolor y Angustia. Jamás ningún alma podrá describir y ni incluso sondear la inmensidad de este Dolor y Angustia. Fue entonces, que Gestas se dirigió a su padre y le refirió todo lo que había visto y oído. Y entonces, fue a relatar al Rey y a sus subordinados todo lo que sabían. Eso era ya al caer la noche. Después de haber tomado algún alimento rezamos al Altísimo y nos adormecimos. Yo veía perfectamente con la Gracia que Me daba el Señor y por medio de visión mística todo lo que se pasaba en el Corazón de San José. 

Su tristeza era tan grande, tan intensa y profunda que sería letal para él si la Gracia de Dios no lo sustentase. Eso todo se debía al hecho de que el amor que San José poseía por el Divino Niño y por Mí era tan grande, capaz de sobrepujar incluso a los más elevados Serafines y Querubines. Rogué al Señor por él entonces, para que lo confortara y guiase en el cumplimiento de Su Divina Voluntad y Sus Designios de Misericordia. Fue entonces, que durante la noche, el altísimo envió Su Ángel a San José en sueños y le dijo para huir para Egipto con el Niño Jesús y Yo, para salvarlo de las Manos de Herodes. José entonces se levantó y me refirió todo lo que el Ángel le dijo, aunque Yo ya sabía por la Luz del Señor. Fue entonces, que salimos antes del rayar del Sol, huyendo para Egipto mientras Herodes mandaba matar todos los niños de dos años para abajo en Belén en el día siguiente. Di por lo tanto Mi hijo, al mundo, que venere este gran Dolor desconocido del Corazón de Jesús, de Mi Corazón y del Amantísimo Corazón de San José y recibirá todo lo que nos pidiere por medio este Dolor desconocido del mundo. Sobre todo que se pida la conversión de los pecadores y que a ejemplo de Gestas todavía hoy persiguen y odian a Mi Divino Hijo, especialmente en las Apariciones, para que se arrepientan o que por lo menos su maldad no consiga arrastrar otras almas por el mismo camino de la perdición que es el de perseguir Nuestros Mensajes y Apariciones”

 6° Dolor secreto de Nuestra Señora, 18/05/2000

“Un día, cuando Mi Hijo Jesús tenía cinco años, lo miré jugando enfrente a Nuestra Casa en Nazareth. Escribe, Mi hijo, la ‘alegría’ que Yo sentía cuando veía a Mi Hijo jugar.
De repente, al lanzar Mi Mirada para Él, lo vi todo desfigurado, Coronado de Espinas, lleno de Sangre, Llagas y escupitajos. Me puse de rodillas llorando, sin saber y ni entender lo que pasaba. Entonces, viéndolo en tan gran sufrimiento, le pregunté:
-Mi Jesús, ¿Por qué estás así tan desfigurado? ¿Tan lleno de Sangre, heridas y escupitajos? 

Y Él Me respondió:
-Por causa del Amor, Mi Madre. Por causa del Amor que tengo por todos los hombres y por todos los pecadores, de todas las épocas, del mundo entero.

Entonces le pregunté­­:
-Mi Jesús, ¿Cuál es la Llaga que más Te causa dolor?

Él Me respondió:
-Es la Llaga del Corazón, porque esta Llaga fue abierta por causa de la ingratitud de los hombres, la ingratitud de aquellos a quien tanto Amor demostré, Me causa un ‘Dolor’ terrible, insoportable, y nadie será capaz de traducirlos en palabras.

Enseguida, miré para Mi Hijo Jesús, y Él volvió a lo normal, súbitamente…
Desaté entonces llorando, con un ‘Dolor tan grande’ que ninguna mente ni humana, ni angélica, jamás podrá sondear.
Mi Hijo, viéndome así extenuada, se dirigió a Mí, Me acarició el rostro, enjugó Mis Lágrimas, Me besó y Me dijo:
-Mi Madre, no Me alegro en verte llorar, pero quería que entendieras lo cuánto Yo tendré que sufrir, y lo cuánto Tú deberás aún llorar, pero… ¡Coraje! Únete Conmigo, que Nuestro Amor salvará a la humanidad, y quédate sabiendo, que todas aquellas almas que se compadecen de ‘este Dolor que sentiste’ al verme así, ensangrentado y llagado, que les concederé todo lo cuanto por ello Me pidieren.

Mi hijo, habla al mundo entero de este ‘Mi Gran Dolor’. Di a los pecadores que sus pecados serán perdonados, en la medida que ellos se profundizaren en este ‘Mi Gran Dolor’. Di especialmente a los pecadores más obstinados, que contemplen este ‘Mi Dolor’, por lo menos por un instante, y Yo les obtendré la conversión de sus almas.”

5º Dolor Secreto de Nuestra Señora, 11/07/2001:


Los hijos de los fariseos y sacerdotes despreciando al niño Jesús

“Un día, cuando Mi hijito Jesús todavía era un niño, estaba jugando, corriendo atrás de algunos pajaritos y cogiendo flores. Súbitamente, aparecieron algunos niños, hijos de los fariseos y sacerdotes. Ellos observaron con desprecio para Mi Divino Hijo y porque eran malos, viéndolo con florecillas en las manos, lo empujaron arrojándolo al suelo y pisaron en las flores hasta aplastarlas todas. Mi Divino Hijo lleno de amor y paciencia les preguntó: ¿Por qué hacen eso? Ellos, que serían los futuros  verdugos y crucificadores de Mi Divino Hijo le respondieron: -‘¿Qué te importa? Cállate o te haremos peor’. Jesús les replicó: ‘Quien trata así a una simples y pobre flor es bien capaz de tratar del mismo modo a sus semejantes, pues quien ama y es justo en las pequeñas cosas lo será en las grandes también’. Ellos le replicaron: -‘¿Quién piensas que eres para enseñarnos la justicia? Nosotros somos los hijos de los doctores de la ley’. Jesús les dijo: ‘En verdad les digo, son y serán tan ciegos como sus padres’

María Santísima corre a defender a Su Divino Niño
antes de ser lapidado por los otros niños


Ellos entonces tomaron piedras para tirarle, pero conseguí llegar a tiempo e impedir aquella maldad. Ellos, dejando las piedras en el suelo se fueron diciendo: -‘Un día habrás de morir. Un día habrás de ser crucificado por causa de tu boca insolente’ Aquellas palabras penetraron tan profundamente en Mi Corazón como una lanza hiriéndolo y partiéndolo en pedazos. En todos los momentos de Mi vida resonaban aquellas palabras como una canción fúnebre  a mis oídos haciendo con que Mi Corazón sangrase de dolor. Diga Mi hijo Marcos a todos que honren este Mi Dolor Secreto y Yo les concederé por ello el Amor y la Misericordia de Mi Corazón Doloroso y del Corazón de Mi Hijo Jesús. Prometo que concederé Mis Gracias de Paz, Misericordia y Amor a las almas que veneraren, honran y propagaren este Mi Gran Dolor Materno. Ve Marcos y anuncia eso a Mis hijos del mundo entero”
 
¡POR SIEMPRE SEAS BENDITA MADRE DE DIOS!

6º Dolor Secreto de Nuestra Señora, 
09/04/2006:

María Santísima sufre al ver cuando sujetan una piedra en los pies de Su Divino Hijo
“Hijo Mío, voy a revelarte uno más de Mis Dolores desconocidos por los hombres.
Cuando llegamos al Calvario los soldados crucificaron a los ladrones y a Mi Divino Hijo.
Los malvados entonces, pensaron atar una piedra en Mi Hijo para dificultar todavía más Su agonía en la Cruz.
Ellos hicieron esta gran crueldad a Mi Hijo. Conociendo esto por la Luz Divina resolví intervenir para aliviar por lo menos este tormento a Mi Divino Hijo. Oré entonces al Eterno Padre y ÉL Me oyó.
Los soldados dejaron la piedra atada a Mi Hijo Jesús solo un poco, y luego Longinos, uno de ellos, la sacó.
El Dolor que yo sentí fue tan grande que sería posible llenar con él todos los mares de la Tierra.
Bienaventurada el alma que de ella se acuerde pues Yo la acompañaré en el Viaje hacia la Eternidad.”







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